viernes, septiembre 09, 2011

Lecturas veraniegas

El verano ya es historia, y también mi quincena vacacional, lamentablemente. Durante las vacaciones suelo dedicar bastante tiempo a la lectura, una de mis aficiones preferidas, y tengo que decir que este año he acertado plenamente con mis elecciones:

En primer lugar, me pertreché con las tres novelas ,que podríamos catalogar de suspense, de la saga Millenium de Stieg Larsson: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla, y La reina en el palacio de las corrientes de aire.

Me encantaron; fue una inmersión absoluta en la historia. Bien contadas, con unos tempos excelentes, personajes bien perfilados, y tramas muy trabajadas, su lectura me ocupo varios días hasta altas horas de la madrugada, pues no veía el momento de coger el punto de lectura y posponer la misma. Disfruté de lo lindo con Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist.

A continuación cambié radicalmente, escogiendo Némesis, de Philip Roth. Otra magnífica novela, que se lee del tirón por su magnífico estilo y excelente argumento.

Y, entretanto, estoy acabando ya el Libro de las experiencias, de Usama ibn Munqid, un interesante libro, entre biográfico e histórico, de las vivencias de este individuo, consejero, entre otros, de Saladino, allá por el siglo XII. Te ayuda a entender la situación de Oriente Medio en la época de las Cruzadas, y es muy ameno.

miércoles, septiembre 07, 2011

Sufrimiento estival


Más de 40º, 98% de humedad, terreno arenoso, con un único avituallamiento de agua caliente, sin sombra alguna,...

Únicamente dos almas surcando el infernal recorrido, sin más compañía que el tórrido sol que, inmisericorde, castigaba nuestros cuerpos con sus abrasadores rayos. Poco a poco dejamos de hablarnos, y únicamente lo hacíamos para suspirar por el final del martirio.

Con nuestros sudarios empapados, con los ojos anegados del salino sudor que manaba desaforadamente por todos nuestros poros, exhaustos, nos encaminamos cansinamente hacia el final.

No, no estamos hablando de la legendaria carrera por el desierto de Atacama, sino de la rodada de hoy a mediodía en la Ronda Este, mano a mano, de Berto y un servidor.

lunes, septiembre 05, 2011

Vuelta a la Ronda Este

Hoy, tras el periodo estival, vuelvo a rodar por la Ronda Este a mediodía.

Para inaugurar el curso académico-deportivo en la susodicha ronda, hemos quedado dos impenitentes habitantes del lugar: el incansable Berto y un servidor.

Mucho tiempo ha pasado desde la última vez que rodamos juntos, por lo que nuestra rodada-charla ha sido de lo más variada: momentos nostálgicos, tertulia política, información actualizada de las carreras, repaso al estado de forma de los conocidos,... Así pues, sin darme cuenta me he pasado 1h25 rodando -suave. eso sí-.

El próximo jueves posiblemente volvamos a coincidir, ya os contaré. Hasta entonces, espero encontrarme con más tertuliano-corredores habituales de la ronda meridiana.

domingo, julio 10, 2011

Un día muy especial.

Gracias a la vida, que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playas y desiertos, montañas y llanos
...

No encuentro mejores palabras que las de estos versos de Violeta Parra para iniciar esta entrada. Ellas reflejan, en cierto modo, las sensaciones que me han acompañado hoy, en este día tan especial.

Hoy he vuelto a salir a correr con mis amigos, después de un largo tiempo, y he disfrutado de cada instante, desde las primeras horas de la mañana, apenas dadas las seis, momento en el que he llegado a Benicassim a recoger el dorsal, hasta casi las diez y media, cuando he decidido irme a casa.

Y ha sido algo irrepetible, sin duda, puesto que mis pensamientos han estado, en muchos momentos de la carrera, dedicados a Miguel e Irene, Irene y Miguel: durante mis charlas con Nere o Rober, en los momentos previos al inicio de la carrera, durante los emocionantes instantes en los que el locutor de la carrera la recordaba, cuando andaba por las crestas y, sobre todo, cuando llegaba al Voramar y enfilaba el paseo; allí las emociones me han desbordado,

Muchas veces os lo he comentado, pero no importa, lo repito una vez más. Entré en este singular mundillo hace casi diez años, y ha significado mucho para mi, más que por el deporte en si, por la gente que he conocido, y que ha enriquecido enormemente mi vida. Por ello, Nere, Juanjo, Berto, Ritxi, Rober, Angel, César, Agustín, Luis G., Wushi, Juan Carlos, Julia, Fer, Patri, Victoria, Carmen, Pascual, Javi, Mª Luisa, Peperun, Joserunning, Chema, Supertakito, Sinsuela, Adrián, Jose Alberto, Olalla, Ramón, , Damián, Rafa, Ruben, Teo, Alberto, Ximo, y muchos otros más: GRACIAS.

Y, volviendo a los versos de Violeta Parra, decirle a Miguel:

Gracias a la vida, que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes la mujer que yo amo.

Por siempre y para siempre, los que partieron siguen con nosotros en nuestros corazones.

miércoles, mayo 27, 2009

El placer de la lectura

Hace tiempo que no escribo, ni aquí ni en ningún otro lugar. En estos meses he pensado mucho acerca de este vacío que se apoderaba de mí, y de sus causas, y hoy he dado con la respuesta: necesitaba leer.
Ayer decidí sacar tiempo para retomar mis lecturas, y elegí el libro "Paraíso inhabilitado" de Ana María Matute, como punto de reencuentro con las letras. Y no me equivoqué.
Es un libro que te encadena poco a poco y, que tras un inicio vacilante, me ha atrapado irremisiblemente.
La historia de una niña especial, nacida en una familia rota, escrita primorosamente en primera persona, es preciosa. Os regalo algunos fragmentos -todavía me queda media novela, pero no puedo esperar-:
“Despertar en la noche, adormecer en la mañana, y aquel vivir a contrapelo, fue quizá la razón de la tenue felicidad que me salvó de cosas como saber que nunca fui deseada, de haber nacido a destiempo en una familia que había ya perdido la ilusión y la práctica del amor.”
“ -Fíjate en los árboles, los troncos de los árboles del invierno –dijo de pronto Eduarda. …
-Son como las personas, -añadió-. Mucho follaje, mucho esplendor… tapando o protegiendo la verdadera naturaleza. Ahora llega el invierno, y el invierno no perdona: saca a la luz tanto los troncos rectos como los retorcidos. Así es el invierno. Ya te digo, como las personas en el último tramo de la vida.”
(en uno de los escasos encuentros con su padre)
“Y entonces sentí un gran deseo de comunicar la paz o la felicidad, esa peligrosa palabra que no debe pronunciarse y que de pronto había llegado a mí. Pero sólo se me ocurría apretarle la mano. Lo hice una sola vez, y casi al instante él me devolvió el apretón: y lo hizo dos veces. Los dos mirábamos hacia el cielo casi blanco, y con otro apretón de manos volví a decirle que le quería. Me respondió de la misma forma. Creo que nunca, ni antes ni después, he mantenido con nadie una conversación más íntima, más explícita. Ni tan bella.”
Sigo leyendo, continuo renaciendo, vuelvo a vivir otras vidas,..., ¡que bello es leer!

lunes, febrero 23, 2009

Carrera de Fondeguilla y previos

Tenía ganas de que llegara esta carrera, tanto y tan bien me habían hablado de su recorrido. La lástima fue que el domingo anterior tuviera una fuerte caída en la montaña, que me dejó lleno de rasguños, algún que otro moratón y con el tobillo derecho maltrecho.
El martes seguí las sabias y experimentadas doctrinas de la pareja Nomaz-Ayacucho: hayqueandarnormal - laslesionessecurancorriendo, y me chupé 10 series de 1.000 a 3'50, 10" más lento que la semana anterior debido a las molestias del tobillo y al dolor general en todo el cuerpo.
Miércoles de rodaje suave y gimnasio y llega el jueves. Me toca hacer cambios de ritmo, pero no me encuentro bien. A pesar de todo, caliento 15' y me pongo a hacer el primero: ¡fatal! Hago 10' a 4'20 y con unas sensaciones malísimas, así que me voy trotando a casa y a descansar.
El viernes descanso, y el sábado una hora y media de tenis, ya encontrándome bien.

El domingo me levanto sin muchas ganas, pero mientras conduzco me voy mentalizando para darlo todo.
A pesar de las bajas temperaturas, decido salir con tirantes y guantes -un acierto-, y la primera parte de carrera me encuentro bastante bien. Realmente me encuentro bien hasta que llegan las bajadas, en las que voy notando molestias en el tobillo. La bajada final fue insufrible -la peor bajada que he hecho nunca-, con unas ganas locas de llegar a meta. Finalmente llego en 2h06'ypico, tocado del tobillo y del coco.
La guinda final llegó tras salir pitando hacia casa.
Cruzando la Vall me da un amago de calambre en el abductor -cosas de no estirar, las prisas-, así que paro, salgo del coche y, todavía no sé cómo, se cierra la puerta y el seguro, con lo que me encuentro en pantalón corto con el coche cerrado y en marcha, la monda.
Al poco tiempo pasa una pareja que se ofrece a llamar a la policía local. Me envían un coche patrulla -tras 20' de espera-, y un agente intenta abrir la puerta, pero lo único que logra es cerrarla más todavía, así que le digo que llame a mi casa para que me traigan las llaves.
Tictac, tictac, tictac,... pasan prácticamente todos los participantes de la carrera ante mis ojos, ..., tictac, tictac, tictac, ... Peperun para para interesarse y tiene la amabilidad de no partirse de risa delante de mí, ...., tictac, tictac, tictac,... Grillo llega, se para, aguanta estoicamente sin soltar risa alguna y -gracias mil- espera hasta que llega mi mujer, que se pegó un susto de muerte cuando le llama la policía diciendo si conocía a un tal Vicente que llevaba un Chrysler.
Total, 1h50 de película de un tío en pantalón corto en una calle de la Vall al lado de un coche en marcha cerrado, apoyándose de vez en cuando en el capó para mantenerse más o menos calentito,... ¿quién me compra el guión?

Como véis, tengo una vida muy divertida :)

lunes, febrero 16, 2009

Leed, leed

La lectura fue uno de los tesoros que mi abuelo paterno, con la inestimable ayuda de mis padres, me entregó, y que me acompañará allá donde vaya. Y es un tesoro muy especial: creador de mundos mágicos, compañero en la soledad, maestro en la vida,...

Hoy recuerdo a dos grandes de la literatura (otra de mis pasiones, algo dejada de la mano de Dios en estos últimos tiempos): Edgar Allan Poe y Julio Cortázar.

En mi adolescencia fui un voraz lector de Edgar Allan Poe, extraordinario escritor, tanto de relatos cortos como de excelentes poemas. Otro maestro de la literatura, Sir Arthur Conan Doyle, dijo de él: "Si cada autor de una historia en algo deudora de Poe pagase una décima parte de los honorarios que recibe por ella para un monumento al maestro, se podría hacer una pirámide tan alta como la de Keops."

Reproduzco un fragmento de uno de sus relatos cortos:

La caída de la casa Usher (fragmento)

" En el más verde de nuestros valles, habitado por los ángeles buenos, antaño un bello y majestuoso palacio -un radiante palacio-alzaba su frente. En los dominios del rey Pensamiento, allí se elevaba. Jamás un serafín desplegó el ala sobre un edificio la mitad de bello. Banderas amarillas, gloriosas doradas sobre su remate flotaban y ondeaban (esto, todo esto, sucedía hace mucho, muchísimo tiempo); y a cada suave brisa que retozaba en aquellos gratos días, a lo largo de los muros pálidos y empenachados se elevaba un aroma alado. Los que vagaban por ese alegre valle, a través de dos ventanas iluminadas, veían espíritus moviéndose musicalmente a los sones de un laúd bien templado, en torno a un trono donde, sentado (porfirogénito) con un fausto digno de su gloria, aparecía el señor del reino. Y refulgente de perlas y rubíes era la puerta del bello palacio por la que salía a oleadas, a oleadas, a oleadas y centelleaba sin cesar, una turba de Ecos cuya grata misión era sólo cantar, con voces de magnífica belleza, el talento y el saber de su rey. Pero seres malvados, con ropajes de luto, asaltaron la elevada posición del monarca;(ah, lloremos, pues nunca el alba despuntará sobre él, el desolado) Y en torno a su mansión, la gloria que rojeaba y florecía es sólo una historia oscuramente recordada de las viejas edades sepultadas. Y ahora los viajeros, en ese valle, a través de las ventanas rojizas, ven amplias formas moviéndose fantásticamente en una desacorde melodía; mientras, cual un rápido y horrible río, a través de la pálida puerta una horrenda turba se precipita eternamente, riendo, mas sin sonreír nunca más. "

A Cortázar lo descubrí más tarde, y también me encandiló. Curiosamente, Cortázar fue un entusiasta lector de Poe, lo que denota su excelente gusto :).

De Cortázar, cómo no, un fragmento de “Rayuela”:

"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."

lunes, febrero 02, 2009

Un año más, ..., Vilavella

Otro año más, puntual en la carrera de Vilavella, y creo que van cuatro o cinco seguidos, ya no lo recuerdo.

Este año tenía bastantes ilusiones depositadas en la carrera –quería bajar de 1h40-, aunque las dos últimas semanas tuve que bajar un poco el ritmo de entreno porque las rodillas me lo pedían a gritos.

Al finalizar la carrera me sentí bastante decepcionado, pero no quise pensar en ello en ese momento y decidí posponer el análisis hasta el día siguiente. Tras repasar mi carrera, llego a las siguientes conclusiones:

- Tengo poca montaña en mis piernas, por lo que en las subidas no cojo un buen ritmo.

- Llego demasiado fresco a meta, lo que quiere decir que no me exprimo en la carrera –sobre todo en las subidas largas, de pista, me acomodo demasiado-.

- Tengo que ser un poco menos “bueno” cuando alcanzo a corredores que bajan mal, y pedirles paso. Yo siempre cedo el paso al que va mejor.

Cometí varias equivocaciones:

- Elegí salir sin cinturón, lo cual fue un error, puesto que tuve que pararme en todos los avituallamientos. Para más inri, los controles estaban antes de las zonas de senda, por lo que me pasaba gente a la que luego no podía pasar en la senda.

- Como he comentado antes, debo aprovechar mejor las zonas de bajada, donde puedo ganar un tiempo importante frente a otros corredores que bajan peor.

Finalmente, llegué en 1h46 y pico, igualando mi mejor tiempo de hace dos años, pero lejos de mis cálculos.

En cuanto a la carrera, gran ambiente, excelente organización y día espléndido para correr. Mucho conocido, charlas por doquier y grata compañía en todo momento, tanto antes como durante y tras la carrera.

Ahora a entrenar duro, cambiar mis rodajes en asfalto por montaña y decidir cuándo vuelvo a competir, que ya no será en la segunda carrera de la liga, seguro.

jueves, enero 22, 2009

Primera Marcha Forera Morten-Ggroc (y 3)

(ver más abajo partes anteriores)

Nada más salir del pueblo, y tras un breve tramo de carretera a ritmo suave, un giro a la izquierda comienza a disgregar el grupo. El tramo de senda finaliza al llegar a la pista, donde me uno a un grupo con mayoría –cómo no- de gente del running.

Se impone un ritmo alegre pero charlatán, propio de un entrene suave,

-¡meeeeec, craso error, ya se verá!-.

Al poco tiempo, adelantamos a un par de corredores solitarios:

- Qué tranquila está la montaña a estas horas, ¿eh? (lo que se les viene encima)

Llegamos al final del primer tramo de pista y nos metemos en la senda que conduce al segundo tramo, pasando por la fuente, donde paramos.

- Bueno, vamos a beber un poco y esperamos a más gente.

- Vale

( a los treinta segundos)

- Bueno, ¿seguimos?

- Au, cacau

El ritmo se va acelerando, y cuando llegamos al segundo tramo de pista, se desencadena la tormenta:

- Ufff, parece que vamos fuerte.

- Yo mejor no miro el pulsómetro.

Mientras unos siguen charlando, yo decido “enfadarme” y no hablar más, excepto algún “arff, arff” para hacer creer a la peña que iba justito.

Al final de la pista, ¡AVITUALLAMIENTO! Increíble, allí está el manager con el todoterreno y cajas de agua y aquariusalcampo. Trago de agua y poco más, que parece que la gente va con el culo apretado y tiene que llegar pronto para evacuar.

Cuando llegamos a la senda que lleva al pico, otro susto: Cesarrunning va y dice que quiere apretar en la bajada, ¡GLUP!. Sin embargo, y como todos los días no tengo la suerte de ir con la élite, me digo que de perdidos al río y decido seguirlo hasta que una caída nos separe.

Llegamos al pico en fila de a uno, bastante calladitos. Los primeros tramos de la bajada, resbaladizos, los hacemos con prudencia, pero una vez llegamos al tramo soleado, se desata la guerra. Durante unos minutos un infiltrado mío consigue frenar un poco a Cesarrunning, pero en cuanto lo pasamos nos tiramos a todo meter. La verdad sea dicha, me lo paso en grande bajando así, supongo que esa es una de las razones por las que tengo que ir periódicamente a visitar a mi psiquiatra.

Tras la bajada técnica llega lo peor para mi: una bajada por asfalto que me fastidia bastante las rodillas, ya de por sí bastante castigadas tras muchos años intentando meter una canasta para abajo sin éxito. Allí hacemos un grupito capitaneado por Cesarrunning y Sergiorunner, que siguen frescos como sendas rosas. El ritmo se ralentiza un poco, por fortuna, así que podemos charlar, sobre todo Agut y yo, y luego se incorpora Mahesh.

Los últimos kilómetros, como siempre, algo feos y durillos, con tanta subiditasorpresa.

Llegamos de nuevo a las escuelas, donde está superJuanmarunning –a este tío tengo que dedicarle una entrada aparte, prometido-, y unos cuantos a los que hemos dejado llegar antes. Entre ellos, Davitillo, que corre que se las pela el chaval, y que se juntó con el Grallero, para ver si le desvelaba los secretos del elixir de la eterna juventud.

Me tuve que ir rápidamente, ya que a las 12h tenía que estar como un pincel en Benicarló. Es una lástima que casi siempre me tenga que perder lo mejor, almuerzo y charraeta con un montón de buena gente con la que comparto afición y amor por la montaña.

miércoles, enero 21, 2009

Primera marcha forera Morten-GGroc (parte 2)

(ver primera parte más abajo)

¡¡Atención, montañeros y montañeras, grandes y pequeños, rápidos y lentos!!

- Antes de comenzar la función, vamos a inmortalizar el momento -, dice el hombredelaspiernasdeoro, co-director del evento.

Y hete aquí que, como por ensalmo, aparecen dos afamados fotoreporteros cámara en ristre, dispuestos a disparar a todo el que no se mueva –incluso al que lo haga-. Y así, toda la troupe queda retratada en tal singular día.

Tras este mágico instante, hombredelaspiernasdeoro y elfabulosohombremontaña anuncian que toda la comitiva anunciará la llegada del circo montañero cruzando el pueblo en festiva comitiva.

Y así el pueblo despierta, con las primeras luces del alba, admirado ante tamaño espectáculo lleno de color y armonía: bellas domadoras de salvajes sendas montaraces, hercúleos escaladores de inalcanzables cumbres, el enigmático hombre del bañador a rayas, los insaciables miembros del running nocturno, los ponunacervezaentuentreno, y un sinfín de exóticos personajes dispuestos a pasar una mañana inolvidable.

Saliendo del pueblo, elfulgurantehombredelamoto, personaje típico del pueblo, atraviesa la comitiva ante el admirado murmullo de la troupe, lo que provoca su arrobamiento y que a punto está de costarle un accidente.

Hago aquí un paréntesis en el relato, puesto que, a partir de ese momento, entro a formar parte de la función, con lo que me pierdo gran parte de la misma, así que abro una nueva narración en primera persona.

martes, enero 20, 2009

Primera marcha forera Morten-Ggroc

Fecha: Domingo, dieciocho de enero de dos mil nueve, ocho de la mañana.

Lugar: Escuelas de Vilavella – Castellón.

Acontecimiento: Primera –y espero que no última- gran marcha forera del circo mundial montañeroforero Alpinrunning

_____________

Llego a las siete y media y aparco en la plazuela de abajo, ya que tenía que irme pronto. Mientras subo caminando hacia las escuelas, comienzo a flipar:

¡Chan, chan, charan chan, chan, chan, charan chan! (música a todo meter by el DJ SomebodyCar)

¡Pasen, pasen y vean el gran circo mundial montañero!¡Disfruten de la más variopinta fauna existente en el cibermundoforeromontañero!¡Sean partícipes de una aventura única que está a punto de comenzar!¡Y todo gratis, sí, gratis!

¡Corredores y andarines, enamorados de la montaña, proyectos de forero o superforeros, jóvenes y no tan jóvenes, amantes del bullicio o corredores solitarios, todos estáis invitados!

Solo hay una condición: BUEN ROLLO.

Ya hay una docena larga de coches y un grupo de gente charlando y, cómo no, Ggroc allí, como un clavo. Comienza la sesión de charlanga variada.

Parece que la gente responde ¡Vamos, todavía quedan infinidad de plazas libres! Es maravillosa la diversidad de la gente que acude, todos diferentes y todos unidos por una afición común, una madre-foro y por los directores de este circo que está a punto de comenzar su función, Ggroc y Morten o Morten y CROC, tanto monta, monta tanto.

¡Hombre, cuánto tiempo sin verte!

¿Tú eres mengano? pues estás mejor en foto.

¡Vaya modelito!, de las rebajas, ¿no?

¡Joer, vaya mogollón de gente, espectacular!

Escolta, xiquet, on aneu tanta gentola i tan de matí?

Muah, muah, … Muah, muah, …, Muah, muah –mucha afluencia femenina-.

Y, de pronto, … ¡entrega de dorsales p e r s o n a l i z a d o s cortesía de la sociedad GGrocSorro Ltd.!

¡SuperTakitooooooo! ¡Alpinruniiiiiiiiiiing! ¡Erenidaaaaaaaaa! ¡Perdiuetaaaaaaaa, Perdiuetaaaaaaaaa, Perdiuetaaaaaaaaaaaaa! … (así hasta casi noventa, ahí queda eso).

- Forero con malla larga, guantes, braga, camiseta de manga larga, cortavientos y gorro polar: Xe, quin fret fa (Ché, que frío hace)

- Forerocurtido, con tirantes y manga corta: Que va, home, si fa un día de collons de mico (sin traducción).


(continuará)

jueves, enero 15, 2009

Viento en popa

Tras cuatro días de entreno normal, me siento optimista.

Ya comenté la sesión de series cortas del lunes, y la semana esta yendo bien, francamente bien. El martes me acerqué trotando a las pistas, realicé mi sesión de fortalecimiento de piernas en el gimnasio y luego rodé una docenita de kilómetros a cinco más o menos.

El miércoles me tocó mi más temida sesión semanal: el fartlek. Veinte minutos de trote, dieciocho minutos a 4'07 (demasiado rápido), diez minutos de trote, ocho minutos a 4'06, cinco minutos de trote, cuatro minutos a 4'06 y trote cochinero hasta casa. Por la tarde, en el trabajo, estaba realmente cansado; la acumulación de cuatro días seguidos de entrene, un par de días duros en el trabajo y los niños que todavía no han aceptado bien la vuelta al cole, me tienen bastante machacado. Así pues, por la noche dedico cuarenta minutos a estirar concienzudamente todos los músculos que se me ocurren, algo que me relaja y ayuda a mi cuerpo a recuperarse.

Esta mañana no podía levantarme, pero como no hay más remedio, ... La mañana ha sido estresante, con el teléfono sin parar de sonar y, para ponérmelo más difícil, mi compañero Robert me tienta con irnos a comer y echarnos un par de cervecitas al cuerpo. Sin embargo, y tras una dura lucha interior, decido declinar la invitación y me largo rápidamente -no sea que cambie de opinión- a las pistas, donde me tocaban ocho series de mil.

Tras quince minutos de trote y unos estiramientos, uno de los habituales compañeros de las pistas y yo mismo hemos comenzado las series, que han ido cayendo a mis pies: 3'46, 3'41, 3'41, 3'41, 3'41, 3'42, 3'42 y 3'44 ... ¡maravilloso!

Mi compi ha abandonado en la quinta serie -tenía que irse y además iba ya justito-, y eso me ha venido un poco mal, ya que me motivo más si tengo alguien al lado, pero estoy muy contento de las sensaciones que he tenido, de la rápida bajada de pulsaciones entre series y de como estoy ahora, no demasiado cansado.

Por cierto, he coincidido en las pistas con el crack Cesarrunning, que se ha puesto ha correr como un loco haciendo series cortas -casi lo multa un AMU que estaba por allí :)-

Bien, mañana me queda una sesión de gimnasio seguida de una hora y cuarto de rodada y el domingo a la macroquedada de Vilavella. Espero veros por allí.

lunes, enero 12, 2009

De nuevo series

Llevaba más de un mes sin hacer series, debido a unas molestias en el cuádriceps izquierdo, que me aparecen cuando subo el ritmo bastante y que no se van.

Ayer, después de dos horas por la montaña muy satisfactorias, decidí que hoy probaría de nuevo. Por la noche me hice un automasaje en el cuádriceps, sin encontrar ningún punto doloroso, estiré y convení en que estaba listo para el día siguiente.

Esta mañana me he preparado bien: crema para calentamiento y mallas largas para mantener el calor en las piernas. A mediodía me he acercado a las pistas y he trotado durante 18 minutos, haciendo algunos cambios cortos al final y ejercicios de talones atrás y rodillas arriba, para posteriormente estirar sóleos, gemelos, isquios y cuádriceps y trotar 5 minutos más.

Las series que he decidido hacer son de 400m: ya puestos, vamos a arriesgar, yendo a tope y a ver si se rompe algo o no. La primera sale en 1'20", demasiado rápida para empezar, y la molestia ahí está, mucho más suave que en otras ocasiones -supongo que debido a un buen calentamiento-, pero no va a más. Y es que, para mi, es algo extraño que no duele, es una sensación de que algo ahí no funciona bien, que algo se monta sobre otro algo que no duele pero que no tiene que ser bueno,... ufff, menuda explicación.

He ido haciendo series, una tras otra, hasta llegar a las ocho primeras, saliendo entre 1'22 y 1'24, con la misma sensación. Tocaban 4' de descanso y otras ocho, pero al final el tiempo apremia y me he quedado en seis más, a 1'24-1'25.

Estoy satisfecho porque parece que puedo ir a tope y no se rompe nada, pero algo mosca porque algo se ha instalado en mi pierna izquierda y no parece querer irse.
Seguiremos con los entrenos como si nada, a ver si la molestia se aburre y se busca otro inquilino.

jueves, enero 08, 2009

Fiestas de hiel y rosas

Tras dos semanas largas de vacaciones escolares, comidas pantagruélicas y horarios cambiantes, volvemos a la rutina habitual de casa-trabajo-entreno-trabajo-casa entre semana.

Estas fiestas para mi son entrañables, puesto que nos reunimos la familia al completo: veinte personas que representan tres generaciones y que, afortunadamente, todavía no presenta ausencias que lamentar.

Desgraciadamente, esto se ve empañado por el desaforado consumismo que, desde hace unos años, ha invadido estas fechas, y contra el que es complicado luchar. Papa Noel y los Reyes Magos se dan de tortazos para repartirse el negocio, y los niños reciben una avalancha de regalos, la mayoría de los cuales dejan abandonados tras destrozar su envoltorio.

Este consumismo es muy dañino, sobre todo para los más pequeños. Los niños pierden la noción del valor de las cosas; no supone esfuerzo alguno conseguirlas, y eso les hace más débiles.

Yo soy férreo partidario de inculcar a los niños que cualquier logro se consigue a base de esfuerzo y constancia, que uno se siente enormemente satisfecho cuando alcanza un objetivo tras un duro trabajo, y que los regalos “gratuitos” debilitan al que los recibe.

Intento que piensen por si mismos, aunque su opinión, sus gustos o sus criterios no coincidan con la de la mayoría, pero cada vez es más complicado.

Por ahora tengo suerte, puesto que mi hijo mayor –tiene 10 años- creo que entiende lo que le digo, y me gusta que me discuta las cosas, muestra del correcto desarrollo de su personalidad; que se alegre cuando la profesora lo felicita por sus resultados escolares, consciente de que son fruto de su esfuerzo y constancia diaria; que quiera ir a entrenar a pesar de haber tenido un día duro, reflejo de su interés e implicación por todo lo que hace; y me gusta que, tras mi regañina por no haber hecho algo correctamente, o tras la suya por haber sido yo excesivamente riguroso o haberme equivocado, acabemos fundidos en un abrazo conciliador que me devuelve la vida.

De lo que no estoy tan seguro es de si tendré suficientes energías para lidiar con los dos pequeños, de cuatro años, pero eso ya es otra historia, pendiente de escribir.

martes, diciembre 23, 2008

Tombatossals '08

Este año no podía faltar a la cita que preparan con tanto mimo y cariño los amigos de Running Castelló, en un entorno tan conocido y trotado por mí, y ha valido la pena.

El recorrido lo conozco perfectamente: han aprovechado lo mejor de nuestros montes cercanos y nos han regalado una magnífica carrera, dura, repleta de preciosas sendas, subidas, bajadas, tramos técnicos, otros corredores, en fin, espléndida.

El ambiente previo ya fue muy acogedor, con multitud de foreros y otros conocidos. Me coloqué bien en la salida, aunque no pretendía hacer la carrera a tope, pero me gusta salir delante.

Una salida muy rápida, cuesta abajo, en la que mi cuádriceps me avisaba constantemente del exceso de velocidad. Pronto llegamos a la primera subida y ahí el cuádriceps dejó de darme la lata; en esta subida ya bajé algo el ritmo, después de la frenética salida realizada.
El tramo siguiente lo comencé algo nervioso, ya que me había puesto las pilas antes y veía que el ritmo era algo lento, pero me centré en disfrutar del recorrido y olvidarme de adelantamientos innecesarios.
Tras pasar por primera vez por la cantera, alcancé a Patry y decidí quedarme con ella. Llevaba un buen ritmo, sobre todo subiendo, y acerté plenamente. En la "bajada Takuma" Patry tuvo un percance tras dar un par de volteretas, pero es valiente y reanudó de inmediato la marcha. En el tramo llano tras el segundo paso por la cantera apretamos un poco, y luego vino la subida a la torre de alta tensión, chano-chano.
El siguiente tramo de sube y baja lo comenzamos tranquilos, pero en la senda de los cazadores volvimos a apretar. Me encontraba muy fresco y estaba disfrutando de cada kilómetro, ¡que maravilla!
El tramo de las crestas del Sanatorio creo que fue el más duro para Patry, sobre todo la última subida, pero lo paso con sobresaliente. Allí nos encontramos con Angel, que padecía un desfallecimiento a causa de un problema intestinal que le hizo pasar una mala noche. A pesar de ello había salido -tiene muchos "bemoles"- pero no pudo aguantar, ya que no saber correr lento :) y salió como un tiro. Un abrazo para él y en la próxima seguro que se resarcirá.
Luego volvimos a la cantera, seguimos bajando y afrontamos la última subida al depósito, en la que nos encontramos a Juanjo y, posteriormente, a Adrián, con el que finalmente llegaríamos a meta.
La última bajada fue tranquila, pasándonos Miguel como un rayo casi al final de la misma, y enfilamos la llegada a Penyeta con Patry claramente primera.
Adrián y yo nos quedamos atrás para cederle el merecido protagonismo a la ganadora y disfrutar de su entrada en meta, con los acordes de "we are the champions" resonando en la pista de atletismo.
Tras felicitar a Patry, estuve un ratillo charlando con unos y otros, felicitando a elSorro, a Remigio, a los chicos del Running ,FA-BU-LO-SOS, y a algunos espectadores de postín -¿eh, Wushi?. Pero me tenía que ir pronto, como siempre, así que me fui en busca del coche y a casa, muy contento por la carrera.

Mención especial para los organizadores que, aunque ya saben que los quiero mucho, no por ello me excedo en mis aplausos por su magnífica organización, su exquisita atención con los corredores y su buen hacer. A seguir así.

lunes, diciembre 15, 2008

Media maratón de la Vall de Segó

Después de varios intentos frustrados, que comenzaron a principios de año, por fin he logrado bajar de 1h30 en una media maratón, marcando mi pulsómetro 1h27’29” en esta carrera de la Vall de Segó.

Me encontraba fuerte, más que nunca, pero no las tenía todas conmigo. El día de antes había sido de perros, con lluvia y frío, y me preparé mentalmente para afrontar una media lluviosa, fría y ventosa, con pocas posibilidades de bajar de 1h30.

Por otra parte, llevo diez días con algunos problemillas en el cuádriceps izquierdo, algo contracturado según mi fisio favorito, Nomaz, y me preocupa sobre todo la salida de la carrera.

Sin embargo, el domingo amaneció frío pero despejado; a pesar de ello, cargué en mi bolsa mallas largas, camiseta de manga larga, cortavientos, guantes,…, además de mi indumentaria habitual.

Salí temprano, como suelo tener por costumbre, para llegar sobrado de tiempo al destino. Al llegar ya parecía evidente que la mañana iba a ser fría pero soleada, y el viento no aparecía por ninguna parte, lo cual me animó sobremanera.

Aparco cerca de la línea de salida y me encamino hacia la entrega de dorsales, donde me encuentro con Roadrunner y Mountainrunning, madrugadores ambos. Mientras charlamos van llegando conocidos: Ggroc, mis compañeros de Amics del Clot, Buscamurs, Chokobon, Tato, Little, … Tras un ratillo de blablablas varios, me dirijo hacia el coche, decido ponerme pantalón corto, manga corta y guantes, me embadurno el maltrecho cuádriceps con crema para calentamiento y me voy a trotar.

Hago un calentamiento concienzudo, con trote, ligeros cambios, estiramientos y un ligero trote final. El cuádriceps molesta algo, pero no pasa de ahí. Voy saludando a más gente: Rubenniguecs, Ayacucho, Pastiset, Frahagig, Berto,…

Llega la hora de la salida y me sitúo bien, junto a Berto y Frahagig. La salida resulta que pica hacia arriba durante algo más de un kilómetro, calculo yo. Salgo más pendiente de mi cuádriceps que de otra cosa, y pierdo enseguida a Berto, que luego resulta que no estaba en condiciones por un resfriado. Miro el reloj y veo que voy un poco lento, sobre 4’20, pero me centro en intentar ver si mi molestia remite. A los dos/tres kilómetros me olvido ya del cuádriceps y me centro en la carrera, buena señal –la segunda-.

Voy en un grupete con gente del club de Vila-real, con Blas a mi lado, un conocido relacionado con el trabajo, que suele estar más fuerte que yo. Los primeros kilómetros salen algo cortos según el GPS, unos 150 metros en total –el resto resultó estar bien marcado, según mi GPS, claro-; oigo que la gente comenta que vamos casi a 4’, pero el reloj me marca 4’08 de media en el km. 5.

Un poco más tarde me alcanzan dos compañeros del club, que me sacaron en Castellón 2 y 3 minutos respectivamente. Ruedo un rato con ellos pero el grupo se va alejando poco a poco, aumentando el ritmo. Yo me encuentro cómodo sobre 4’10, así que no me preocupo en absoluto.

La primera vuelta veo que acaba en un kilómetro y medio cuesta arriba; vaya tela, -pienso-, lo que nos espera al final; acabo de pasar a Roadrunner, que parece que lo está pasando mal tras la fiestorra de ayer. Paso por meta en 43’29, con buenas sensaciones y esperanzado en conseguirlo. La segunda vuelta la hago ligeramente más lenta, conservando fuerzas por miedo a reventar, y dispuesto a darlo todo en el kilómetro final. No sé el tiempo que llevo –no quiero calcularlo ni verlo-, pero el ritmo me dice que voy bien. Me pasa Roadrunner, recuperado, y se va hacia delante, demostrando la calidad que tiene

Llega la recta final, aprieto los dientes, localizo un objetivo amarillo delante y me voy a por él; en cuanto diviso meta y veo el crono casi me da un pasmo, puesto que marcaba 1h27. Logro pasar a mi “objetivo” a menos de 100 metros de meta, llegando eufórico a meta. Aprieto el botón de mi reloj y leo emocionado el registro de 1h27’29”. Tan contento estoy que me quedo un poco en el arco de meta esperando a un compañero del Club Atletismo Vila-real con el que he rodado los últimos kilómetros, y lo recibo con un apretón de manos. Es entonces cuando me doy cuenta de que hay que pasar por el lector de códigos de barra para que me marque el tiempo, pero me da igual, el tiempo lo tengo yo en mi reloj.

Nada más llegar veo la inacabable figura del Tato, con una sonrisa de oreja a oreja: 1h20’16” ha hecho el caballero indomable, ¡vaya marcón! También están mis compañeros de club, que han hecho una gran carrera. Va llegando gente, unos más satisfechos que otros. Aparece Berto que, a la que me doy cuenta, está tosiendo sin parar y con cara de frío, así que nos vamos a mi coche para que se abrigue bien. El tiempo ha cambiado, está nublado y se ha levantado un viento frío, así que es hora de recoger velas e irnos a casa.

En resumen, un día inolvidable que recordaré siempre.

viernes, diciembre 12, 2008

Por una buena causa

Hace dos meses que un conocido corredor popular, EmilioComunero (es su nombre forero), emprendió una aventura fascinante en la que pretende conseguir fondos para un colegio de niños autistas de una manera un tanto particular: corriendo el Maratón des Sables.

Os rogaría que entrárais en su web http://www.250kmsolidarios2009.org , la leyérais con cariño y decidierais por vosotros mismos.

Desde aquí, una enorme felicitación para Emilio, y espero que tenga -ya lo está teniendo- un éxito descomunal.

Gracias, Emilio.

Corriendo por nuestras montañas (III)

A estas horas de la mañana ya se oye a los moteros subiendo por doquier. Unos, los más expertos, buscan subidas complicadas por sendas pedregosas; otros, con menos experiencia o mayor sensatez, suben y bajan por lugares más accesibles. Hay cierta polémica acerca de esta especie que visita nuestros montes; unos dicen que gracias a ellos se han mantenido vivas muchas sendas que ahora estarían perdidas, mientras que otros mantienen que son los culpables del lamentable estado de muchos de los caminos y veredas que conforman las arterias y venas de nuestras montañas. En mi opinión, ambas opciones tienen visos de ser ciertas: hace años, cuando el senderismo hibernaba olvidado por casi todos, los moteros campaban a sus anchas por las montañas, manteniendo abiertos muchos senderos. Por otro lado, y como en toda casa de vecino, hay moteros que no respetan la montaña –como probablemente no respeten a nadie-, y arrasan con todo lo que pillan por delante, incluido algún que otro corredor.

Dejo atrás el poste de luz y continuo por la pista, hasta llegar a una senda que se desvía a mi derecha. Ahora tenemos un tramo corredor y divertido, que nos llevará a la senda de los cazadores, por la que bajaremos hasta los naranjales que hace pocos años sustituyeron una preciosa zona boscosa que llegaba hasta el Sanatorio.

Desde aquí, bordeo la ladera que está a mi izquierda sin adentrarme apenas en la carretera, en busca de una senda que me llevará al tramo de crestas que comienza en el Sanatorio y continua en dirección Norte.

Este tramo es el que más conozco, no en vano entreno en esta zona habitualmente. Es un tramo de más sube que baja en el que cada subida es algo más acusada que la anterior, siendo las dos últimas bastante duras, sobre todo a estas alturas de rodada. Una vez llego a la última subida, cojo la senda de la izquierda alcanzando rápidamente la cima cercana, desde donde comienzo una buena bajada. Algo más tarde, la senda se bifurca y hay que desviarse hacia la derecha para seguir bajando rápidamente hasta encontrarnos de nuevo con la omnipresente cantera.

miércoles, diciembre 10, 2008

Tristes recuerdos

Todavía recuerdo, con una dolorosa mezcla de rabia, indignación e impotencia, aquellos días de Marzo de 2.007 en los que ardió la zona adyacente al Sanatorio de la Magdalena, preciado pulmón verde de nuestra ciudad, y guardo unas palabras que escribí en el foro el domingo posterior al incendio, al visitar la zona devastada, y que reproduzco a continuación:

El domingo por la mañana salí a visitar a nuestra hermana montaña, enferma de gravedad, y se me cayó el alma a los pies. Un intenso y penetrante olor a quemado anunciaba el desastre que momentos después iba a presenciar. Llegué solo, como se debe ir cuando vas a visitar a un hermano o un amigo del alma; solo y dispuesto a escuchar, solo y dispuesto a compartir su sufrimiento, solo y dispuesto a llorar con y por ella.

Me recibió acogedora en su desolación, recelosa y desconfiada tras tantas traiciones. Allí estaba, supurando cenizas y carbón, con su piel quemada de gravedad, repleta de cadáveres arbóreos, llorando por sus vegetales hijos caídos en una ardiente emboscada. Recorrí sus arterias, obstruidas por troncos que han dejado de crecer, por restos de la masacre, resecas de vida. Estuvo un buen rato hablándome, contándome su milenaria historia, desde los tiempos en que reinaba majestuosa y rebosando vida hasta que una nueva especie apareció y comenzó a esquilmarla y someterla, robándole su tierras, destruyendo sus recursos.

Y ella me pregunta y no se qué responderle; escucho sus reproches y advertencias sin intención de contradecirle -¿cómo hacerlo si la razón le asiste?-

Tras un largo rato hablando le prometí volver regularmente a visitarla, le prometí no olvidarla jamás, le prometí hablar de ella y de sus súplicas a mis semejantes, le prometí fidelidad hasta la muerte,... le prometí todo cuanto me pidió, y regresé triste y apesadumbrado, puesto que de sobras conozco mi especie y su catadura y mi escepticismo acerca de su futuro es bien conocido.

Si algun día tengo ganas os contaré alguna de las conversaciones que mantuve con la hermana montaña, ... Gaia dirá.

martes, diciembre 09, 2008

Corriendo por nuestras montañas (II)

Cruzo apresuradamente el pétreo cementerio para dirigirme en busca de otra preciosa senda que discurre serpenteante por los contornos del campo de golf de la Coma. Me incorporo a un tramo del sendero de la luna llena, hasta que llega el momento de desviarse de nuevo a la izquierda para acometer otra dura subida, hasta un inmenso poste de la luz y, de ahí, a una antena de comunicaciones, esculturas fuera de lugar en unos parajes tan rudos y vivos.

Las subidas son cortas pero duras, con desniveles acusados y muy pedregosas en su mayoría. Intento subir con “la reductora”, es decir, trote corto y constante eligiendo bien el lugar de cada pisada. Hay algo de masoquismo en el goce al sentir la quemazón en las piernas por el exigente y continuado esfuerzo, al notar las pulsaciones de un corazón desbocado que se esfuerza en bombear el reparador oxígeno a los cansados músculos pero, tras llegar a la cima, la satisfacción es máxima.

Desde la antena de comunicaciones un, en ocasiones, complicado descenso me lleva de nuevo a la cantera, que abandono rápidamente en dirección a Borriol por la pista. Tras finalizar el tramo boscoso, giro a la izquierda para acometer una nueva y dura subida que finaliza en otro de los gigantes postes de alta tensión. Esta subida es la más larga de todas, en un paraje pelado con todavía restos del último y devastador incendio que se provocó en este precioso entorno.